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Medifacts - Hechos médicos

VIH

Sobre el VIH

Definiciones

Virus: Curiosamente (y aún en debate entre científicos y profesionales en el tema), es una cosa que no se considera viva. Podemos imaginarlo como una impresora de materia química, que se organizó solo para imprimir más copias de sí mismo, pero no se puede reproducir por sí mismo como dividirse en dos (asexual), pero tampoco se reproducen por parejas como en el caso de macho y hembra (o sexual).

La única forma de multiplicarse es invadiendo tus células y tu código genético. Sin esta maquinaria de tu célula, el virus queda "inactivo".

Bacteria: Es un ser vivo, pero solo compuesto por una célula. Dentro de una bacteria tiene órganos muy pequeños llamados orgánulos, y se pueden dividir por sí solas. Las bacterias también pueden infectarse por otro virus.

¿Qué es realmente el VIH?

Es necesario hacer una distinción entre VIH y el SIDA.

El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana, aquel virus que te infecta principalmente por vía sexual, aunque también tiene otras formas de transmisión que se explicarán más adelante.

Por otro lado, SIDA son las siglas del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, es decir, las ‘enfermedades’ que se adquieren por tener la infección del VIH.

Tener VIH no es lo mismo que tener SIDA, pero solo te da SIDA a través del VIH y otros factores que son importantes conocer, esto con la finalidad de disminuir el riesgo de infección, y en caso de adquirirlo, tener un tratamiento pronto y oportuno.

El VIH es un conocido reciente pues fue en 1981 cuando Estados Unidos de América detectó los primeros casos de SIDA. México identifica los primeros casos en 1983, y no fue hasta en 1985 cuando se descubre que el causante del SIDA es el virus del VIH. Con ello también en este año se diseñan métodos para poder diagnosticar la infección.

Causas del VIH

Formas de infección

El VIH tiene varios mecanismos de infección, sin embargo, la vía sexual sin protección es la más común entre la gente, pero también se corre riesgo de contraer la enfermedad cuando mezclamos sangre con agujas u objetos cortantes y tengan sangre de alguien que ya está contagiado.

Un caso de gran importancia y muchos profesionales en la salud es que siguen trabajando para evitar la transmisión por vía materna. Es decir, que una mujer puede pasar la infección durante el embarazo a su bebé, durante el parto e incluso durante la lactancia materna.

Si conoces o sabes sobre alguien que ha recibido sangre o parte de sus componentes (haber sido transfundido) entre 1981 y 1988, se les invita a realizar un estudio de tamizaje ya que la implementación de tecnología para el diagnóstico y su protocolo en materia de transfusiones llegaron hasta 1988 en México, dejando casi más de 7 años sin supervisión a la sangre donada en ese periodo.

Hoy en día, transfundirse sangre es un proceso seguro y muy vigilado (solo en lugares certificados). De todos modos, si hay inquietudes o dudas puedes preguntar a tu médico de cabecera.

¿Qué no contagia el VIH?

De forma puntual y directa, estos actos no contagian el VIH.

  • Besos y Gotas de saliva (como al estornudar o toser)
  • Abrazos o contacto físico
  • Lagrimas o sudor
  • En albercas o sanitarios

Identificando el VIH

¿síntomas del VIH?

Una vez adquirido la infección, sea porque se corrió el riesgo (relaciones sexuales sin protección, compartir jeringa u objetos cortantes con sangre), no hay síntomas específicos que le ayude al médico a dar un diagnóstico de certeza.

Hay un proceso llamado síndrome retroviral agudo, que son una serie de signos y síntomas que acontecen entre los dos a cuatro semanas después de la exposición, entre ellos:

  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Inflamación de ganglios
  • Dolores musculares
  • Erupciones cutáneas

Sin embargo, la aparición de estos síntomas no es necesariamente confirmar el diagnóstico, solo se podrá confirmar y dar seguimiento con su médico de cabecera a través de un historial clínico y examenes complementarios.

El síndrome retroviral no es frecuente y es por lo que muchos pacientes pasan inadvertidos de la infección. El VIH no causa síntomas por un largo tiempo, incluso pueden pasar hasta por más de diez años y no experimentar físicamente algún cambio. Sin embargo, en nuestra sangre hay muchos cambios que debilitan el sistema inmunológico.

Hay algunos síntomas que pueden aparecer después de una exposición sexual, como secreciones en genitales, úlceras dolorosas o indoloras. Sin embargo, estos signos pueden ser a consecuencia de otra infección como gonorrea, sífilis, clamidia, herpes, entre otros.

Todo paciente que se sospeche con alguna infección de transmisión sexual se sugiere someterse a un protocolo de estudio de diagnóstico completo e integral, ya que muchas de estas infecciones vienen juntas, es decir, una persona en un acto de exposición puede no solamente enfermarse de sifilis, o gonorrea, si no que ademas de poder estar juntas, puede estar presente el VIH también y por ello, se requiere de un estudio completo.

El SIDA es la fase avanzada del VIH, y sus síntomas son muy variadas, ya que aquí no depende del mismo virus, si no de una infección oportunista, tema que se abordará más adelante, sin embargo estos síntomas pueden aparecer igual de manera general pero no específica, y en la sospecha, es recomendable acudir con su médico.

  • Pérdida de peso severa
  • Fatiga extrema
  • Infecciones recurrentes
  • Candidiasis bucal o genital
  • Tos persistente y fiebre prolongada

Diagnosticando el VIH

Debido a que el VIH no da síntoma alguno, es muy difícil dar un diagnóstico en una primera consulta. Es por ello que aquellas personas que tienen alguna exposición de manera constante, se realicen pruebas de control para mantener una vigilancia muy estrecha.

Hay dispositivos y herramientas que le ayudan al clínico a identificar la infección y dar el diagnóstico, sin embargo, es muy importante llevar un seguimiento y un protocolo ya que es el médico quien conoce la enfermedad, los tiempos y los estudios adecuados a aplicar en tu caso particular.

Realizarse estudios de tamizaje son muy importantes porque permiten monitorear a pacientes con alto riesgo de infección. Pero tanto una prueba no reactiva como una prueba reactiva no descartan ni validan la infección.

Las pruebas de tamizaje se realizan como estrategia para identificar y monitorizar el estado de un paciente para una gran población, ya que son accesibles y económicas a comparación de otras pruebas. No son de reemplazo, pero es un acercamiento muy efectivo para la población altamente expuesta a una infección.

En caso de:

  • Una exposición con sospecha de infección: acudir con su médico para poder realizar los estudios pertinentes en los momentos sugeridos por las normas y guías y recibir el tratamiento adecuado en caso de ser necesario.
  • Una prueba no reactiva: No significa negativo, pero tampoco positivo, se sugiere tener el hábito de revisarse cada 3 meses o 6 meses acompañado de su médico, con la intención de tener la certeza y el cuidado necesario.
  • Una prueba reactiva: No significa positivo, pero ante el resultado en la prueba de tamizaje, se sugiere acudir a su médico y realizar las pruebas diagn&oacte;sticas necesarias para su diagnóstico correcto y el seguimiento necesario.

Se recomienda tamizaje a:

  • Personas con exposición reciente
  • Usuarios de drogas
  • Poblaciones clave
  • Personas que recibieron transfusión antes de 1987
  • Mujeres embarazadas

Como tratar el VIH

No hay mejor tratamiento que la prevención y además de higiene y un hábito de revisión periódica, además, solo para el VIH, existe tratamiento preventivo (llamado PrEP), y solamente es para el VIH, ya que no previene ni otras infecciones ni el embarazo.

El tratamiento del VIH ha avanzado significativamente. Hoy se considera una enfermedad crónica controlable con terapia antirretroviral (TAR).

Se considera como enfermedad crónica controlable porque en realidad, hasta el momento no existe cura para la infección. Tampoco existen vacunas por el momento que ayuden a prevenir la infección o erradicarla. Pero el tratamiento TAR sirve para evitar complicaciones.

Solo su médico podrá indicar tanto el tratamiento, como la dosis y el seguimiento a seguir, ya que el tratamiento es personalizado y dependen de otros factores según sus hábitos y condiciones en salud.

Los tratamientos ofertados hasta ahorita son los únicos existentes en México, y desafortunadamente no pueden cambiarse fácilmente, si presentas algunos de estos síntomas al tomar el medicamento, no suspendas el tratamiento, puede ser perjudicial, pero acude lo más pronto con tu médico para abordar los problemas.

  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea
  • Dolor de cabeza
  • Fatiga o cansancio general
  • Trastornos del sueño (insomnio o sueños vívidos)
  • Mareos
  • Dolores musculares o articulares
  • Erupciones cutáneas leves
  • Malestar abdominal o gases

Todo paciente con tratamiento TAR debe tener seguimiento con su médico, con la finalidad de identificar si el tratamiento es eficaz pero ademas no cause algún otro efecto adverso.

Mitos y realidades del VIH

Mito: El VIH se contagia por contacto físico o saliva

Realidad: Como discutimos en puntos anteriores, los abrazos, besos, compartir cubiertos de alimento no son mecanismos de infección, pero tampoco es higiénico compartir utensilios de comer, la única forma de infectarse es con relaciones sexuales sin protección (uso de preservativos) o evitar compartir objetos punzocortantes contaminados con sangre de un paciente infectado.

Mito: Si tengo VIH, tengo SIDA 

Realidad: No de manera automática, el VIH puede tener una latencia incluso por más de 10 años y pasar desapercibido,  a los síntomas graves del VIH tardía, como las de una infección oportunista ya son considerados parte del Sindrome.

Mito: El tratamiento PrEP evita infectarme de enfermedades de trasmisión sexual. 

Realidad: El PrEP solo protege ante el VIH, sífilis, clamidia, gonorrea, herpes, etc. no están exentos de infección, por lo que se sugiere el uso de preservativos, higiene y revisiones periódicas con el médico.

Mito: El PrEP evita los embarazos 

Realidad: El PrEP no previene los embarazos, solo la infección por el VIH, ademas, durante el embarazo, a excepción el Efavirenz (un medicamento contra el VIH), todos los tratamiento son seguros durante el embarazo, el parto e incluso lactancia.

Todas las mamás embarazadas deben someterse al estudio de VIH, y si durante el embarazo o lactancia se tiene la infección, se pueden acercar a su médico para revisar la salud de usted y la de su bebé.

Mito: Los ‘0’ positivos infectan el VIH

Realidad: No, una persona que toma su medicamento constantemente, se somete a estudios y la carga viral es indetectable, no contagia el VIH, sin embargo hacemos énfasis en un hábito de seguridad e higiene, ya que queda expuesto de infectar otras enfermedades no diagnosticadas (como sífilis o hepatitis) o también contraerlas.

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Redactado por

Josué Neri Peña

Revisado por

Josué Neri Peña

Actualizado el 25 de junio de 2025